lunes, 16 de febrero de 2015

Delicia

Texto: Triana Lorite. Dirección: Alberto Velasco. 
Una producción de La casa de la Portera.
con Juana Andueza, Juana Cordero, Ana Otero, David Bueno y Lucía Caraballo
 
16 de febrero de 2015. La Casa de la Portera, Madrid. 60’ aprox.

7 de noviembre de 2015. Centro Niemeyer (varios espacios), Avilés. 60' aprox. Ciclo Off-Niemeyer 

Delicia es la portera de la casa. Ahora vive sola. O con la compañía del fantasma de la hija de una familia para la que trabajó como criada. También se le aparece la virgen en la forma de un joven que canta. Las dos se odian y se humillan. También odia a su hija y a su nieta. Hoy vienen a decirle que la echan de su casa porque quieren ocuparla. Pero de un modo u otro Delicia y sus fantasmas se quedarán en ella.

Volvemos a La Casa de la Portera para disfrutar de esta nueva delicia sobre la portera de una casa (en noviembre la vemos otra vez en el off del Niemeyer). El salón verde y el rojo son los espacios por los que la seguimos. Primero con sus fantasmas. Luego con su familia. El estupendo texto es entre naturalista y surrealista. Hablan como esa gente que se odia y se humilla con familiaridad. Pero también hay reflexiones sobre las diferencias entre anfibios y mamíferos, sobre las diásporas de los judíos en el Antiguo Testamento y la de esta portera que va a ser desalojada. Palestina es un territorio mal compartido. Y también el nombre de la prima de la infanta, esa nieta que como su hija no quiere compartir la casa con esa abuela deliciosamente loca. Las actrices están perfectas. La nieta está impecable como adolescente de ahora. La portera podría haber vivido realmente en esta casa. La hija se muestra entre lúcida y estresada con esos afanes tristes de los hijos que ya son padres y viven hipotecados. La difunta nos recibe y nos mira con la parsimonia propia de su condición. Y el chico tiene una voz divina que pone el contrapunto perfecto a la rancia estética de la casa. Así que ha sido otra hora estupenda en este espacio teatral madrileño que ya sentimos como nuestro. A continuación nos vamos al Café Central. A cenar y a disfrutar con la música de otros maduros. Los de la Canal Street Jazz Band que tocan allí esta noche.