viernes, 19 de diciembre de 2014

Terra baixa

de Àngel Guimerà. Dirección: Pau Miró.
Producción: Temporada Alta, El Canal y Lluís Homar
con Lluís Homar.

19 de diciembre de 2014. Teatre Borràs, Barcelona. 60’ aprox. (catalán)


Sebastià es el dueño de todo. Desde hace tiempo tiene una relación con Marta que ahora quiere ocultar para poder casarse con una mujer de buena familia. Así que hace que se case con Manelic, un humilde pastor de las montañas que se enamora de ella. Tras la boda, Manelic descubre que Marta no le quiere y ella que Sebast no le ha dicho a él que la boda era pactada. La relación entre los dos va cambiando y con la ayuda de Nuri intentan huir a las tierras altas. Sebastià va a impedírselo, pero Manelic se  enfrenta a él y lo mata.

He mort el llop! grita Lluís Homar al final de la obra. Es Manelic, el tierno pastor que se atreve a plantarle cara a la bestia. Y la bestia es ese Sebastià que controla tierras y vidas arriba y abajo. También la de Marta, la mujer que primero lo ama y luego quiere liberarse de él. Lo intenta con la ayuda de Nuri, la hermana pequeña de los Perdigons que al comienzo nos sitúa en la historia. Pero los cuatro personajes están en la voz y en el gesto de un Lluís Homar magnífico que transita de uno  a otro con toda facilidad y ninguna impostura. Es una delicia verlo en el lenguaje alegre de la Nuri, en la bondad ingenua de Manelic, con las cuitas por la boda de Marta y con la cara del lobo en ese sobrecogedor grito sordo con que muere Sebastià. La preciosa voz de Silvia Pérez Cruz y la magnífica dirección de Pau Miró, que sitúa la historia en un escenario intensamente blanco (con solo una cortina) o intensamente forestal (con miles de hojas), hacen que Lluís Homar esté muy bien acompañado en esta atrevida soledad con que se hace cargo del clásico catalán de Guimerá. Ha sido un gustazo cerrar en Barcelona este magnífico año teatral con esta obra extraordinaria. 2014 ha sido muy bueno (y no solo por los estupendos off de Avilés y Madrid) pero en las últimas semanas he podido disfrutar de cinco monólogos inolvidables. La capacidad de Lluís Homar para encarnar sutilmente a varios personajes me ha recordado lo mucho que disfruté el mes pasado en Buenos Aires con el Novecento de Darío Grandinetti. Pero también en Avilés con Hovik Keuchkerian y su obús en el corazón o con la extraordinaria Plaza del diamante que Lolita hizo memorable la semana pasada en el Palacio Valdés. Y también en Madrid con un Pedro Casablanc tan poderoso como arquitecto Hacia la alegría. Un excelente otoño de monólogos recogidos en este blog que ya ha cumplido un año dando testiminio de lo bien que está nuestro teatro y de lo bien que se está en el teatro.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Ruz-Bárcenas

de Jordi Casanovas. Dirección: Alberto San Juan.
Producción: Teatre Lliure y Teatro del Barrio
con Pedro Casablanc y Manolo Solo.

13 de diciembre de 2014. Centro Niemeyer (Club), Avilés. 70’ aprox. Ciclo Off-Niemeyer.


15 de julio de 2013. El juez Pablo Ruz interroga a Luis Bárcenas en la Audiencia Nacional. Le pregunta sobre la procedencia y el destino de las donaciones que gestionó como gerente y tesorero del Partido Popular. Donaciones ilegales para financiar al partido. Sobresueldos no declarados para sus presidentes, secretarios generales y altos cargos. Bárcenas entrega todas las cuentas y cuenta todo lo que sabe.

En el teatro el género del documental político es menos común que en el cine. Y eso es lo que vemos esta noche, un documento de alto interés político. El texto es verdadero. Es el interrogatorio literal del juez Ruz a Bárcenas sobre esa derivación del caso Gürtel. El que se llevó por delante a Garzón. Asistimos al interrogatorio y más que a Pedro Casablanc y a Monolo Solo vemos a Bárcenas y al juez. Mete miedo. Impresiona ver que el presidente del que se habla es el del gobierno de España. Que el partido que así se ha financiado es el que tiene mayoría absoluta en el parlamento. Que estos días la intoxicación mediática está poniendo el acento en lo poco que gana ese hombre que hoy es presidente del gobierno y antes pudo cobrar sobresueldos ilegales. Pero volvamos al teatro. A este extraordinario teatro documental. Del texto nada más hay que decir. Tiene el poder de lo real. De lo obscenamente real. Y eso es lo que nos hacen ver estos magníficos actores. Aunque el juez Ruz tiene una discreción que obliga a las televisiones a poner siempre la misma imagen de él, lo suponemos prudente y seguro en su trabajo. Como lo vemos en el interrogatorio de Manolo Solo. Pero la estrella es Bárcenas. Un tipo que tiene la cara del que sabe. Ese gesto sobre el que ironizaba Agustín García Calvo en el poema que Amancio Prada hizo canción. Esta noche no está Pedro Casablanc. Se ha transfigurado en Bárcenas. Ya no reconozco al actor. Lo ví la semana pasada en La Abadía en la impresionante interpretación del arquitecto que corría en la noche Hacia la alegría, pero hoy no ha venido a Avilés. En su lugar ha venido el propio Bárcenas que por un momento ha salido de la cárcel para tirar de la manta y contárnoslo todo. Esta semana este documento teatral se estrenará en el Lluire que lo coproduce con el Teatro del Barrio. Ojalá tenga un amplio recorrido después. Impresionará a los amantes del teatro. Y debería ser visto por todos los ciudadanos.

viernes, 12 de diciembre de 2014

La plaza del diamante

de Mercè Rodoreda. Adaptación y dirección: Joan Ollé. 
Producción: Teatro Español.
con Lolita Flores
 
12 de diciembre de 2014. Teatro Palacio Valdés, Avilés. 75’ aprox.

Natalia se sienta en un banco y nos cuenta su vida. Una vida hecha de ilusiones pequeñas como las de ver un escaparate de muñecas. Y de sufrimientos grandes como los que depara una guerra. Una vida en femenino singular en una plaza de Gracia.

Un texto y un intérprete lo pueden todo en el teatro. Lola Herrera no podrá deshacerse nunca de aquella Carmen de Cinco horas con Mario. Y Lolita será para siempre esta Natalia de La plaza del diamante. Con este monólogo mayúsculo ha conseguido que la Colometa de Mercè Rodoreda (que Silvia Munt hizo inolvidable con Lluís Homar hace más de treinta años) tenga a partir de ahora también un rostro maduro. La adaptación del texto por Joan Ollé es perfecta para el subyugante soliloquio que interpreta la extraordinaria actriz que es aquí Lolita. La puesta en escena es extremadamente sobria. No hay más movimiento que el del gesto de una mujer sentada en un banco. Así que todo se fía al texto y a la actriz. Su tono es monocorde. Casi la letanía de una mujer sencilla que saca del alma lo que cuenta. La concentración no puede ser mayor. La de ella y la del espectador que se sabe asistiendo a una gran obra. Lolita acaba emocionada. Y esa emoción nos la ha lanzado a nosotros. El estremecedor "¡Contentos!" con que acaba su relato me hace consciente de que no puedo articular palabra. Solo aplaudir y sentir la emoción de haber contemplado a esta mujer en La plaza del diamante.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Cerda

Texto y dirección: Juan Mairena. 
Una producción de Komöeres Producciones.
con Dolly, Carolina Herrera, David Aramburu, Soledad Rosales y María Velesar
 
7 de diciembre de 2014. La Casa de la Portera, Madrid. 70’ aprox.


Una superiora travesti y cuatro monjas raras conviven en un convento de la orden de las Siervas del Santo Membrillo con el recuerdo de aquella cerda que allí fue parida y asesinada.

Volvemos a La Casa de la Portera para disfrutar con esta comedia que es mucho más que una hilarante historia con maneras almodovarianas. La dislocada historia de este convento en el que solo se quedan las niñas raras que no son adoptadas está muy bien escrita y magníficamente interpretada. Más allá de la provocación, el texto tiene guiños irónicos y horizontes poéticos (ese mar con el que soñaba Sor Bette) que dotan de muchas capas a esta historia condimentada con bastante más que sal gorda. Carolina Herrera está que se sale en ese lucido papel de Sor Cicilia. También Soledad Rosales en el de esa Sor Bette  a la que casi nadie ve. Y, por supuesto, Dolores Marioli, impagable como la Madre Leona que dirige a las siervas y que habría parido a la añorada cerda. Un lujo de experiencia teatral en este minúsculo santuario  madrileño. No me extraña que lleve aquí tantos meses.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Hacia la alegría

Texto y dirección: Olivier Py. 
Una producción de Teatro de la Abadía.
con Pedro Casablanc
 
6 de diciembre de 2014. Teatro de la Abadía, Madrid. 70’ aprox.


Un arquitecto despierta en medio de la noche y siente la necesidad de correr por la ciudad. Mientras lo hace describe lo que ve y lo que piensa en su periplo desde los barrios rigurosamente vigilados de los ricos hasta las inmundicias periféricas que expele la ciudad. 

Un camino iniciático inverso. Una deconstrucción de los afanes urbanísticos de la modernidad. Al final, el hombre se queda a solas con el fuego, con su mano y con sus sombras. Y solo ahí se sabe libre. En el espacio oscuro de esa caverna platónica quizá reivindicada. En el tiempo prístino en que la técnica era solo un sueño y no la pesadilla de la que el arquitecto acaba de despertar. Olivier Py es el autor de un texto que resulta atractivo en algunos momentos (la descripción del barrio rico, el tramo final más allá de las cloacas...), algo obvio en otros (la crítica al consumismo en el recorrido por la zona comercial) y siempre extraño con ese uso distante y reflexivo de una primera persona que casi parece tercera. El director del festival de Aviñón también dirige una puesta en escena rotunda en la que destaca la impresionante habitación/muralla que reconfigura el escenario y el acompañamiento del cuarteto que interpreta en directo una música siempre inquietante. Pero es nuevamente la soberbia interpretación de Pedro Casablanc la que convierte a este exigente monólogo en una gran obra. Durante más de una hora lo vemos correr sin que pierda ni un momento la fuerza y la expresividad que requiere su intenso soliloquio. Tras su extraordinario trabajo en José K. Torturado (hace casi tres años formó parte de aquella programación del off-Canapes con la que Antonio Ripoll anticipaba el off-Niemeyer que ahora disfrutamos en Avilés y en el que le veremos de nuevo el próximo sábado en Ruz-Bárcenas) Pedro Casablanc vuelve a lucirse con otro texto que, aunque inferior al de Javier Ortiz, queda bien defendido con su excelente interpretación y una puesta en escena poderosa. Así que ha sido una noche de gran teatro la de hoy en La Abadía.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Que vaya bonito

Dirección y dramaturgia: Jorge-Yamam Serrano. 
Una producción de TeatrodeCerca.
con Jorge Cabrera, Carmen Flores y Jorge-Yamam Serrano
 
5 de diciembre de 2014. Teatro Lara, Madrid. 80’ aprox. Off-Lara

Estamos en la fiesta de despedida de David. Mañana se va a vivir a México y sus hermanos Pedro y Carolina han querido darle una sorpresa con todos nosotros. Hay bebida, comida y ambiente de celebración. La fiesta se va animando. Y también la sinceridad y las emociones.

Teatro inmersivo (pero no invasivo). Estamos a lo que se celebra (y en lo que se celebra). No conocemos a los tres hermanos pero sentimos el  disfrute voyeur de habernos colado en su fiesta e intuir sus vidas. Es una experiencia teatral perfecta en la que tres actores magníficos saben usar esos gestos y palabras inerciales que activan la socialización obligadamente alegre (y también nos abren paréntesis en los que vemos sus pensamientos). La situación es tan radicalmente real que en algunos momentos hasta la propia calle y los viandantes acaban formando parte de nuestra fiesta. Los tres actores están impresionantes encarnando a esos hermanos que comparten recuerdos y recelos. Es una estupenda fiesta teatral que ya estoy imaginando en el club del Off-Niemeyer.